Caso práctico: Solución de correo electrónico profesional para empresas

Montaner Cubí es una empresa de suministros gráficos que -desde hace varios años- utiliza Internet a diario. En particular el e-mail se ha convertido en una herramienta de trabajo indispensable para ellos, ya sea para mantener contactos, promocionar sus productos, o gestionar los pedidos electrónicos que hacen sus clientes desde su una página web.

Como suele ocurrir, empezaron a necesitar buzones de correo para varios departamentos en la empresa, buzones para cada empleado, poder acceder al correo desde sus móviles BlackBerry, reducir al mínimo posible el correo basura y los virus, etc.

Parece que necesitaban todo lo normal, salvo un detalle…

 

Decidieron consultarnos en Descargas Digitales y nos pidieron una solución para el servicio de correo electrónico que andaban buscando. Nos describieron lo que consideraban más importante:

“Necesitamos que el correo de nuestra empresa funcione siempre. Hay que evitar que no se pueda enviar o recibir un mensaje por culpa de que los servidores de correo tengan algún problema”.

Si bien “algo que funcione siempre” es imposible de garantizar, lo que nos estaban pidiendo es un sistema de correo electrónico profesional, que sea tolerante a fallos y de alta disponibilidad. Resulta una petición extraña en estos tiempos en que a las PYMES casi les regalan las “cuentas de correo ilimitadas” y pocas de ellas se preocupan por la infraestructura que haya detrás del servicio.

A pesar de lo que mucha gente piense, en Internet es razonable que algún servicio simplemente no funcione durante unos minutos o unas cuantas horas por un problema técnico -otra cosa son las explicaciones que nos den, si es que hay alguna-. Es razonable, siempre que esto ocurra con muy poca frecuencia…

El problema que nos planteaba esta empresa es que, incluso si la incidencia se produce -por ejemplo- una vez cada 2 meses, a ellos les supone un trauma operativo importante el no poder acceder a su correo electrónico durante su horario laboral.

La solución que nosotros elegimos fue doble:

  1. Abrir y gestionarles una cuenta en ZoneEdit, un servicio de DNS, para minimizar los posibles fallos por resolución de nombre de su dominio. Para que un correo logre llegar a tiempo al buzón de pedidos@dominio.com, mejor que los servidores DNS de dominio.com funcionen “siempre”…
  2. Abrir y gestionarles una cuenta de FuseMail, un servicio confiable que garantiza la redundancia de almacenamiento y conectividad al servicio de correo electrónico que necesitamos en este caso.

O sea, redundancia de almacenamiento: que el buzón de correo en Internet esté grabado en varios discos duros (como una copia de seguridad instantánea) para evitar desastres técnicos que siempre ocurren tarde o temprano, y redundancia de conectividad: si no se puede conectar a los servidores de correo principales por algún tipo de incidencia, automáticamente entran en funcionamiento otros servidores en otro lugar -como resultado, se puede conectar al correo-, sin que el usuario tenga que hacer nada.

Esto no puede conseguirse con un solo servidor dedicado. Hace falta un sistema de varios servidores y que sea geográficamente disperso. Así, en caso de que se produzca algún fallo, el servicio está respaldado por equipamiento extra en distintas ciudades, que permite continuar dando servicio.

Eso es un diseño de alta disponibilidad como el de FuseMail, en el que sus servidores de reparten entre la costa este y oeste de los Estados Unidos. Digamos que, si algo gordo sucede con Internet en California, es probable que Nueva York sí funcione y viceversa.

 
El diseño de alta disponibilidad de Fusemail

El diseño de alta disponibilidad de Fusemail

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